Es habitual que un mismo inmueble pertenezca a más de una persona, por haber comprado de manera conjunta o por haberlo recibido por herencia o donación.
Puede ocurrir que, luego de un tiempo, por conflictos con los otros titulares, desacuerdos o simplemente querer liquidar su parte indivisa y hacerse con el dinero, alguno de los condóminos (o cotitulares) tenga intenciones de finalizar este vínculo, obteniendo la parte que le corresponde.
Ante la falta de acuerdo y/u oposición del resto de los propietarios, se podrá requerir la división del condominio.