Este proceso consta de dos etapas: Declaratoria de Herederos por un lado, y la Partición de bienes por el otro. Es un trámite judicial que debe iniciarse en el juzgado que corresponda al último domicilio de la persona fallecida.
La Declaratoria de Herederos es el proceso mediante el cual se fijan, a través de una resolución del juez, quiénes son las personas con derecho en la herencia.
La resolución judicial se obtiene en un plazo de 3 a 5 meses aproximadamente. El proceso de partición no tiene un plazo estipulado; puede hacerse por etapas de acuerdo a la decisión de las partes.